Un chapuzón a cobijo de un Castillo y un enigmático puente

    Imagínate que atraviesas un imponente puente de piedra y madera que dirige tus pasos a una preciosa fortaleza allá a apenas algo más de un centenar de metros, en dirección a un minúsculo islote que quiere pero no puede aventurarse en el Atlántico y que sigue amarrado al terruño.

    El puente, símbolo de Arrecife, capital de Lanzarote, conecta la ciudad con ese islote, y también está bañado por las exquisitas aguas de la marina arrecifeña que en esta zona permanecen siempre en calma, a refugio del viento, y cuyo asalto resulta un chute de calma automática.

    Imagina ahora la cara de tonto que se te va a quedar por venirte en vaqueros o en traje, sin calzarte el bañador o el bikini debajo.

    En tu visita a Arrecife tienes el baño en la playa de El Reducto, pero también en la profunda lámina de agua que descansa bajo el Puente de las Bolas. Su acceso puede ser a través de las amplias escalinatas, también de piedra robusta o mediante un salto desde uno de sus bordes.

    Prueben, y no dejen de contarnos la experiencia en los comentarios.

    PD: En el caso de que coincidan con los chinijos saltando desde lo alto del Puente de las Bolas y quisieran imitarlos, tengan en cuenta la altura y recuerden su edad actual.

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    Para antes o después

    “Y antes o después del baño, ¿qué me recomiendas?”, nos preguntas.

    Pues te respondemos que en función de la hora del baño…

    • Puedes seguir de ruta por Arrecife (con link).
    • Desayunar en La Despensita.
    • Almorzar en Naia, Strava o La Puntilla…comer en Arrecife (con link).
    • Darte otro baño en El Reducto y relajarte en su jable.

     

    Así lo vivimos nosotros

    La última vez que nos sumergimos en el mar bajo el influjo del Puente de las Bolas lo hicimos con tres chinijos…que la gozaron más que nosotros. Antes de seguir con la breve narración, una imagen que vale más que mil palabras:

    Los ven en bañador y en las escalinatas guardábamos los bolsos con sus ropajes para ir a una de las sesiones del Arrecife en Vivo de 2018, una garrafa de 5 litros llena hasta el tapón con agua dulce para quitarles el salitre (se encuentran inmersos en un monumento histórico…no esperen un grifo o una ducha en su entorno), y unas esclavas para cuando quisieran “cangrejiar” en los peñascos que se localizan entre el citado puente y el Castillo de San José.

     

     

    Entrada publicada el 1 de julio de 2011