Aperitivo en el Charco de San Ginés

    La plaza de San Ginés y la calle Real están inundadas de gentes. Desde que abriera el mercadillo sabatino, Arrecife es un hervidero. Bien está. Para allá se fueron las señoras. Huelen compras y se tiran al monte. Bien está. ¿Ah, que se llevan a los niños? ¡Qué pena me da! Mejor todavía. Para La Miñoca.

    Esta caña al mediodía. En su cara oeste, resguardados del viento. Los barquitos, la ribera, el sol y la gente paseando. El mercadillo está muy bien, pero ese ajetreo en el casco contrasta con esta parsinomia que sólo la rompe el hilo musical protagonizado por Jimi Hendrix y Janis Joplin (rockeros totales los dueños de La Miñoca).

    Charco de San Ginés, Lanzarote

    Unas aceitunitas, unos manices y el sol sigue brillando. Suena el teléfono, pero por fortuna no es el mío. Tito Agu se va. Shit. Yo me quedo, tío, que está el día estupendo. ¿Una cañita ahí, señor? Solo y la portentosa estampa del Charco de San Ginés.

    Pintura del Charco de San Ginés de Jorge Marsá

    Nota: La pintura es obra de Jorge Marsá.

    Entrada publicada el 14 de Diciembre de 2013