1 de enero

    Playa de arena negra y callaos de El Golfo, Lanzarote

    Entrar en 2014 así. Un cuadro deslumbrante de cielo azul, sol, no wind y la agradable temperatura en torno a los 25º. Alrededor de Los Clicos hay tráfico: cientos de turistas contemplan la laguna verde y acto seguido acuden a la primera línea del bravo Atlántico para impregnarse de la brisa marina.

    Nico y los burgaos

    Nos trajimos a Nico con idea de ir a Los Hervideros. Las olas de este 1 de enero regalaron un bonito espectáculo a los presentes. Los géiseres y su estruendo siempre sorprenden, resultando uno de los fenómenos naturales más impactantes de la isla. El entorno volcánico, además, sitúa al visitante en una atmósfera única. Sin embargo, Nico lo pasó como lo que es, un enano inquieto, en la playita de arena negra de El Golfo, coleccionando burgaos.

    La travesía en coche entre Los Hervideros y El Golfo recuerda a Marte. Esta estampa rocambolesca: las mil formas del malpaís, la gama de colores que conforman un maravilloso crisol y la silueta de Timanfaya a lo lejos abren el apetito y la necesidad de degustar un buen malvasía, bien fresquito a los pies del mar.

    Ello hicimos. En Costa Azul, en la primerísima línea del pueblito de El Golfo. Pulpo a la plancha, lapas, pella de gofio con cebolla y mojo verde, cherne sublime y un arroz caldoso con carabineros sencillamente descomunal. Un 1 de enero en Lanzarote.

    Restaurante Costa Azul en El Golfo, Lanzarote

    Entrada publicada el 2 de enero de 2014