El placer de volar…bajo el agua

    Buceo Fariones, en concreto sus gestores Néstor-Yaiza, lograron animarme para hacer una cosa que tenía clara que no haría en mi vida: echarme la botella a la espalda y sumergirme.

    Instructor Jesús de Buceo Fariones, Puerto del Carmen, Lanzarote

    Así acabé en el muellito del hotel Fariones con el amigo Jesús ejerciendo al mismo tiempo de Juan el Baustita y Santo Job (gracias por la paciencia, señor). Pero antes, sin embargo, hay que tomar conciencia de que el buceo no es un juego y deben seguirse unas sencillas pautas para disfrutar con la flotación submarina. El centro se vale de un vídeo ameno y didáctico, de apenas 20 minutos, que cumple con este fin.

    Con la adrenalina a tope me equipo, al tiempo que Yaiza ofrece unos últimos apuntes, y procedo a bajar la rampa del muelle. Desde el primer momento experimentas una sensación de placidez que reconforta y a medida que desciendes metros en la inmersión (en mi caso muy pocos), la sensación de flotación se asemeja a estar volando.

    Inmersión de submarinismo con Buceo Fariones

    El bautizo

    El proceso del bautizo pasa por aprender y asimilar unas sencillas técnicas y reglas de buceo. Una, siempre estar en compañía. Dos, cómo retomar el contacto con la boquilla de la botella en el caso de que se nos cayese en plena inmersión. Tres, la maña para sacar el agua de la careta bajo el mar. Como sabrá el lector sumergido en el agua no se puede hablar, por lo que será preciso aprender los símbolos que le ayudarán a comunicarse con el instructor y/o compañeros: subir, bajar, stop, ok…

    Y lo último, pero lo más importante, aprender a compensar la presión que experimenta nuestro cuerpo en el medio. ¿Cómo se hace? El mismo procedimiento que en el avión, nos apretaremos la nariz al tiempo que intentamos expulsar el aire (por la propia nariz).

    Familiarizados con estas técnicas, siempre bajo la tutela del profesor, nos entregamos a la esplendorosa vida submarina que florece alrededor del muellito del hotel. Tuve ocasión de ver una colonia de pececillos de diferentes tamaños, pero aluciné con el colorido de las viejas. Con la única compañía de tu respiración, parecida a la de Darth Vader, todo fluye con armonía y paz. El tiempo aproximado de cada bautizo es de 40-45 minutos.

    Al salir y respondiendo a mi entusiasmo, Jesús me informa que no he visto nada, invitándome a quitarme los pájaros de la cabeza que me impidieron seguir con el descenso (creo que llegué a 3 míseros metros). “El Veril, chico, tienes que conocerlo”, dijo. Habla de uno de los mayores viveros de biodiversidad de la isla, asentado en los tranquilos fondos marinos de Puerto del Carmen: “Imagínate a 20 metros de profundidad rodeado de medregales y atunes inmensos que se mueven en masa dibujando unas siluetas mágicas”, “o -siguió- al lado de un mero de 40 kilos, con un cabezón considerable y esa boca tan suya”.

    El universo de inmersiones de Buceo Fariones se concreta en este mapa. Bautizarse y abrirse a este mundo apasionante está al alcance de la mano: 60 euros. ¿Te animas?

    Entrada publicada el 22 de mayo de 2014