Al borde de Caldera Blanca

    Fotografía del sendero entre Mancha Blanca-Caldera Blanca, Lanzarote

    Un paseo esencialmente volcánico. Inmerso de lleno en el espacio protegido del Parque Natural de Los Volcanes, aledaño a Timanfaya. Un escenario abrupto, pero de una belleza singular. La figura de la caldera blanca contrasta con la riada negra de lava solidificada. El trayecto es puro contacto con la naturaleza.

    Después de una hora de pateo entre salpicaduras de manto volcánico, el ascenso a la caldera trae uno de los momentos más memorables de la jornada de senderismo. La cota montañosa, de escasa altura, y su descomunal diámetro en forma de caldera nos regalan una panorámica primorosa: al sur, la accidentada orografía de las Montañas del Fuego acoplándose al valle de ceniza volcánica de La Geria; al norte, el espacio devastado por las corrientes de lava en dirección a Mancha Blanca, y en el Océano Atlántico las enigmáticas figuras de La Graciosa, Montaña Clara y Alegranza. ¿Apetece? Los detalles de la ruta aquí.

    Entrada publicada el 3 de Enero de 2014