Cuando la lectura resulta imposible

    Contemplando el mar en la playa de La Garita de Arrieta (Lanzarote)

    Este momento tan descriptivo: pero, ¿a quién se le ocurre llevar un libro y pretender leerlo a escasos 30 metros del rompiente de las olas de La Garita? Sólo el desconocimiento puede explicar el despropósito de cargar con el librito. Ahí está, relingado sobre la mesa. Descartó la lectura para insertar su mirada (de lleno) en el sereno amanecer de Lanzarote.

    Entrada publicada el 29 de Enero de 2014