El Bocadito: se sabe la hora de llegada, nunca la de salida

    Al Bocadito se sabe cuándo llegas, nunca el momento de partida. Su cocina es un seguro, sencilla pero variada y sabrosa. Sin embargo, el perfil urbano que mantiene en plena avenida Islas Canarias de Costa Teguise le da ese aire irresistible como lugar de escapada, catártico y al mismo tiempo catalizador, entre bocados, copas de vino y gin tonics.

    Luego está el servicio, una máquina ágil perfectamente engrasada que te lleva de la mano y sacia la sed. Y al mando Juan Domínguez, que ejerce con sapiencia presentándote los platos, regalando información precisa y justa, temporizando la salida de los guisos y empatizando con los comensales como sólo él sabe hacer.

    Hubo maridaje este sábado al mediodía. Algunos de la pandilla del club de pádel dieron luz al encuentro. A cada cual más truhán, empezando por el coronel Sánchez, Peña, el trailero Arencibia, Rodrigo y este escriba. Camicie se incorporó tras los postres con Isabel, ya con los gin tonics.

    Y he aquí el menú, que supo a gloria. Un fresquísimo ajoblanco (gazpacho con ajo y almendra) con reducción de granizada de tinto, y un vermú casero de Gerona.

    Cocina de El Bocadito de Costa Teguise, Lanzarote

    Milhojas de sandía, queso fresco y albahaca, marinado con un cava sublime, brut nature reserva. Un crepe de calabacín y queso de rulo de cabra ligeramente pincelado con Pedro Ximénez, acompañado de un sutil gazpacho de manzana.

    Crepe de calabacín y queso rulo de cabra

    Un pequeño break con duelo de chistes Sánchez vs Rodrigo y Peña. Entre que el coronel soltó un par historias colosales y los caldos iban surtiendo efecto, las risas fueron apoderándose de la mesa. Con este ambiente llega Domínguez, ya resaltamos anteriormente su empatía, que contó dos chistes levantando las carcajadas del personal.

    Risas

    Siguen saliendo delicias de la cocina. Coincidimos todos en catalogar de sublime este bacalao confitado en aceite virgen con alioli gratinado en una base de salmorejo. Lo dicho, sublime, y con un malvasía Colección El Grifo rozamos el cielo.

    Bacalao confitado

    Toca carne ahora. Presa ibérica a baja temperatura con mojo rojo hervido y un formidable tinto de Cádiz, Barbazul.

    Presa ibérica con mojo rojo hervido

    De postre crema de melón con gelatina de hierbabuena, con un sorbete de mojito.

    Crema de melón

    La frenética actividad de Juan Domínguez, al mando de El Bocadito y poniendo en órbita La Masía, incluye ahora estos maridajes para como mínimo dos personas. El menú se hace a su medida, aunque vista nuestra experiencia mejor dejárselo a Domínguez en sus manos (teléfono de contacto: 928 346 794).

    Servidos tocó gin tonic en la terraza mientras el coronel concluía su ración de chistes antes de irse a jugar un partido. Coincidió su partida con la llegada de Camicie e Isabel. Serían los gin, seguro, seguro, que la conversación derivó en Berlusconi y su efecto en la sociedad italiana. O algo así creo recordar.

    Los últimos serán los primeros

    El aperitivo empezó a las 12:30 y la cosa finiquitó a las 19:00. Desconozco el efecto de Berlusconi, sí que estoy seguro del efecto Bocadito, se sabe la hora de llegada, nunca la de salida.

    Nota: La experiencia fue posible gracias a la colaboración de Juan Domínguez que nos hizo un precio especial (más bien un regalo) para poderla narrar (el almuerzo maridaje por 20 euros/persona en este caso).

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    Entrada publicada el 31 de Agosto de 2014