El cafelito en la terraza del Monumento

    En esta casa preferimos ir a por la información. En el caso que nos ocupa, podrían habernos facilitado (vía gabinete de Comunicación) las cartas de tapas, menú del día, listado de vinos y un largo etcétera de novedades gastronómicas del Monumento al Campesino.

    Descartar esta opción permite palpar el ambiente y comprobar que la renovación de la hostelería de los Centros Turísticos cuenta con el entusiasmo del servicio. Con todos los pelos y señales, el camarero presentó el cambio que se concreta en cosas que, hasta hace bien poco, parecían imposibles.

    Algo tan sencillo como la incorporación de una carta de desayunos, con protagonismo especial de los batidos naturales, o el enriquecimiento del menú gastronómico en forma de tapas, invitan al optimismo para complementar con garantías la visita a los espacios de arte diseñados por César Manrique. Iremos en breve a degustar los platos nuevos y daremos buena cuenta.

    La visita, también, toda vez que se completa la tarea, regala ese relajante kit kat que procede de la serena contemplación del Monumento a la Fecundidad con la banda sonora compuesta de folias, seguidillas y malagueñas.

    Monumento al Campesino, César Manrique, Lanzarote

    Entrada publicada el 4 de Junio de 2014