El infierno y el cielo a menos de 50 metros

    Recta final del Ironman

    Plácido baño en La Peñita

    Entre una y otra imagen hay una ridícula distancia de 50 metros. En la superior se observa la dureza de la recta final del Ironman Lanzarote, mientras que en la inferior fluye el relax. Para afrontar la primera se ha tenido que entrenar a tope durante casi un año. En la segunda, la preparación conllevó doblar la toalla.

    Es el contraste tan extremo lo que llama la atención. El sufrimiento de la prueba deportiva resulta extremo. El máximo sufrimiento en la playa es el paso del calor al frío cuando nos adentramos en el mar. El horizonte del atleta es su próxima zancada, no ve más allá. El del bañista, una estampa plácida en la que confluyen el Atlántico, el velero, las gaviotas y los niños transformando la cala en un polideportivo. El infierno y el cielo a menos de 50 metros.

    Entrada publicada el 18 de Mayo de 2014