El Río

    En El Mirador

    En pleno Risco de Famara (400 metros por encima del nivel del mar), inmerso en el malpaís del Monumento Natural del Volcán de La Corona, en la parte más alta de esta torre de lava bronceada de líquen, El Río y Archipiélago Chinijo componen una imagen colosal: un canto a la naturaleza, un mundo a explorar, una amalgama inaudita de mar, tierra y volcanes preñada en el fondo del Atlántico y esculpida por el alisio.

    La Graciosa, Montaña Clara y Alegranza desde el Mirador del Río, Lanzarote

    Frente a nosotros, a nivel del mar, aparece La Graciosa y su puerto que conecta la nada aparente con la civilización. En El Río los barcos rompen el azul, con esas pinceladas blanquecinas, Órzola arriba, Órzola abajo. La isla aparenta ser un páramo seco colonizado por aulagas, pero llega adivinarse una suerte de paraíso en la falda de esa montaña roja y amarillenta. En el horizonte cercano la esbelta figura de Montaña Clara y unas millas más al norte el misterio de Alegranza, que ya es transitable.

    Turista mirando el Río, Mirador del Río, César Manrique, Lanzarote

    Se entiende el embelesamiento del personal, que impávido sale al exterior, al encuentro del Río y de regalo su arrullo.

    Entrada publicada el 18 de noviembre de 2014