Entre parras y caserones

    Viñedos

    El aroma frutal de la vid impregna el espacio natural de La Geria. Los viñedos, protegidos por el rugoso malpaís volcánico, aportan ese colorido que contrasta con el intenso negro de las cenizas de lava. Sin embargo, aunque el picón (rofe) coloniza el lugar, hay otros espacios menos erosionados que conservan su impronta volcánica. En El Islote, con un índice de humedad considerable, los verodes y líquenes decoran los bloques de lava solidificada.

    En este escenario de postal asoman desperdigados unos caserones imponentes. El invierno es duro y se adivina que los hogares van equipados para hacer frente a los vaivenes de temperatura (traicioneros y carne de gripe) en una misma jornada.

    El silencio atrona, y atonta, ejerciendo de fiel escudero para inundar la vista de perfiles y contrastes imposibles. Como en el vecino pueblo de Masdache, en El Islote sobrevuela un halo inquietante que te atrapa y envuelve en una suerte de clímax relajante.

    Bodegas La Florida, el mejor emplazamiento para disfrutar del paisaje de El Islote, Lanzarote

    ¿Desde dónde puedes embarcarte en este viaje? Bodegas La Florida abre sus puertas, y veredas, para insertarte de lleno en el corazón de El Islote. Si hablamos de caserones, este vetusto inmueble (260 añitos), como los buenos vinos, mejora con los años. Un paseo entre parras, mansiones y grietas volcánicas con final feliz en forma de cata variada de vinos.

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    Entrada publicada el 25 de Abril de 2014