Hoy, como ayer

    Hoy, como aquél día, se repite la grata sensación de subir volcanes con Clara. Esta vez hubo doble incursión en Los Ajaches. Sobre esta aventura ya dará cuenta, mejor que yo, la autora en su blog.

    Sin embargo, hay que reseñar que este tipo de plan de domingo, toda vez que se culmina el objetivo allá en las alturas, produce un formidable efecto de alivio. Como si la mochila cargada de pesos del día a día laboral se desinflara por simple automatismo.

    Pico Redondo

    Hoy, a aproximadamente 600 metros de altura, y también como aquél día, Lanzarote se aprecia diferente. Hoy me perdí con las montañas y sus contrastes, el desafiante monumento natural de Los Ajaches, la evocadora silueta de las Montañas del Fuego, la serenidad de las aguas del cono sureste de la isla y, entre otras muchas cosas, con la graciosa estampa (parecida a una maqueta) del lago de Janubio y sus cocederos. A estas horas, 20:09 (acabamos 11:40 aprox.), esa percepción liviana de cuerpo y mente se mantiene.

    Hoy, como aquél día que subimos El Cuervo, uno entra a su bitácora y marca con fluorescente las próximas cotas que abordará, porque me las voy a subir todas. Gozada.

    Entrada publicada el 21 de Junio de 2014