Diferenciarse

    Cava de bienvenida en el restaurante El Marinero de Arrieta

    Este es uno de los detalles más anecdóticos de la propuesta diferenciadora de El Marinero. Sin embargo, también suma. Que te reciban con una copa de cava puede parecer una bobería, pero en este caso se percibe a la legua una clara declaración de intenciones: pisa usted un restaurante diferente.

    Y sí, la diferencia de este rincón con cualquiera de sus vecinos en Arrieta (me extiendo a Punta Mujeres y Órzola) sitúa a los fogones liderados por Nauzet Santana en una posición ventajosa. Justo después de pedir, salí del restaurante y aproveché para mirar las cartas y el ambiente de los otros.

    Todos muy dignos, pero cortados con la misma tijera. Tanto la tipología de las cocinas, pescadito a la espalda sencillito y paellas (seguro que muy gustosas ambas opciones), como el estruendo que provenía de sus estancias: lugares de trote mayoritariamente.

    En El Marinero entras en otra dimensión. La decoración, el acuario, el amplio ventanal sobre el mar, el hilo musical con Sade y su soul, el sigilo del camarero, la celeridad de la cocina, la carta ambiciosa y arriesgada, los guisos sabrosos y bien presentados…y a una magnífica relación calidad-precio. En fin, un gustazo.

    Mientras degustaba los rejitos de pulpo tempurizados, la crema de papas con polvo de ibéricos y el rabo de toro, sentía una curiosidad infinita por conocer la edad de cocinero tan atrevido. Aparentemente un asunto baladí, pero en el entorno donde se localiza El Marinero (puro conservadurismo) sólo alguien relativamente joven, con las ideas muy claras y la pasión imprescindible para mantener el envite podía ser el protagonista.

    Fotografía de los platos de El Marinero de Ramón Pérez Niz, Lanzarote3.com

    Me presenté, claro. Joven no, muy joven su aspecto, pero no me atreví a preguntar la edad. Tras los postres volví a hablar con él, entre otras cosas porque quería saber el número exacto de años y saciar la curiosidad del todo. “Oiga, ¿que edad tiene usted, Nauzet?”. “33”, respondió.

    El Marinero lleva dos años ofreciendo un toque moderno a la cocina canaria pero abre también un hueco a la cocina internacional. Hay que reconocerle a Nauzet y todo su equipo que le han echado un par de narices. Lejos de resultar una locura, el sitio tiene todos los visos de perdurar con éxito. Entre otras razones por saberse diferenciar. ¿De ruta turística por el noreste insular y necesitado de un complemento gastronómico? No lo dude.

    Nota: La fotografía de los rejitos de pulpo tempurizados es obra de Ramón Pérez Niz.

    Entrada publicada el 24 de Enero de 2014