Fiebre

    Esta fiebre padelística que vive Lanzarote puede explicarse por la incorporación de la mujer a su práctica. Hay tantas padelistas como hombres con pala. Por supuesto confluyen otras circunstancias que hacen comprensible este enganche (relativamente sencillo de aprender, desde el primer partido te diviertes y la carga física es asumible). Sin embargo, no conozco otro deporte que concilie con tanta claridad el ejercicio físico y la vida social. Y ese hecho sólo encuentra respuesta en la aparición de la mujer por las pistas.

    El fenómeno, pues, no se circunscribe al partidito de turno. Una extraña y paradójica fuerza lleva a los deportistas a reponer energías…bebiendo cerveza tras el partido. No hay club con vida (por muy buenas pistas que albergue) si no existe un bar a su lado.

    Cafetería con vistas a las pistas de pádel de Hyde Park Lane

    Pero se dan otras fotografías inimaginables. Ésta por ejemplo, un domingo por la mañana, día de finales en un reciente torneo en Hyde Pádel (Puerto del Carmen). Medio centenar de asistentes aproximado que sigue con atención el desarrollo de estos emocionantes partidos.

    O esta otra, curiosísima, en el mismo torneo y su actividad parelela de tenis playa. Chicos y chicas tirándose al jable no dando por perdida ninguna pelota en plan Nadal.

    Tenis playa en Lanzarote asociado al pádel

    Fiebre que deriva en enganche, con temporadas de desintoxicación, pero con recaídas periódicas porque antes de estar tumbado en el sillón, prefieren sudar al aire libre…y beber cerveza. Si viene de visita y quiere jugar algún partido, estas son las mejores pistas de Lanzarote.

    Entrada publicada el 10 de Febrero de 2014