Plan relámpago

    Llama un amigo con una urgencia. Que una amiga, a la que le ha hablado maravillas de Lanzarote, tiene una parada en el aeropuerto y cuenta con ocho horas muertas en Guacimeta. Que le concrete un plan relámpago, alquiler de coche mediante. “Asegúrate que la goce…para que vuelva”, añadió.

    Con estos mimbres decidí dibujarle el siguiente itinerario:

    1) Timanfaya. Directamente desde el aeropuerto, que no se entretenga en Yaiza para tomar café. El universo volcánico de Lanzarote desde el Islote del Hilario. Dile a tu amiga que tras el géiser, la aulaga y los solomillos en el grill, tiene la obligación de coger la guagua y hacer la ruta de los volcanes (que va incluido en el precio de la entrada).

    Timanfaya

    2) Timanfaya-Los Hervideros-Salinas de Janubio. De Timanfaya que tome la carretera en dirección al Golfo, que haga una breve parada en Los Hervideros, remárcale que tenga cuidado con el mar, y acto seguido que se dirija a Las Salinas de Janubio. En concreto, que haga una parada aquí para comer. Se va a cambar, chico, con el enclave. Que se fíe, pulpito a la plancha y arroz negro con chocos.

    Las Salinas de Janubio

    3) Papagayo. Supongo que le habrás dicho que es obligatorio traerse el biquini. Pues bien, que digiera el arroz camino a la playa de las playas de Lanzarote. Para acceder con el coche son tres euros. Si se olvidara el biquini, tampoco hay problema, encontrará alguna cala para darse el chapuzón como Dios la trajo al mundo.

    Playas de Papagayo

    No le sobra tiempo, pero creo que puede abordarse el plan relámpago. Volver, no lo sé, pero el ceño fruncido en el avión te aseguro que lo tendrá.

    De nada, señor.

    Nota: Las fotografías de este post son de Ramón Pérez Niz. Su blog.

    Entrada publicada el 29 de mayo de 2014