Playa Honda hierve

    De cobertura en La Marea asisto a la ebullición de la avenida de Playa Honda. Como me ocurre con El Charco dan ganas de mudarse. En la cazuela caben estos ingredientes: una aparente infinita línea de playas y un bulevard repleto de terrazas.

    No obstante, es la gente la que le da un sabor delicioso a esta antigua ciudad dormitorio. Gentes varias disfrutando al aire libre: los niños con las patinetas y las bicis, adultos entrenando, sudando la gota gorda para el próximo trail, otros niños con su coches dibujando carreras supersónicas, aquél vecino haciendo un break de tv futbolero que, toalla en mano, baja al litoral a darse un remojón, los turistas de Matagorda descubriendo la calita de la city dejan sus bicis aparcadas y asaltan la marea…y sobre todo, un gentío que llena hasta la bandera la sucesión de terracitas que se asienta al borde de la playa.

    De tapas y cañas, en Playa Honda se sabe a qué hora empieza la jornada de asueto, pero no cuando concluye.

    Entrada publicada el 16 de Mayo de 2014