Prejuicios

    La playa de El Reducto, Arrecife de Lanzarote

    ¿Tiene usted una playa parecida en su ciudad? Es El Reducto, en Arrecife, capital de Lanzarote. Nací y viví aquí durante 32 años. No me bañaba en sus aguas desde que tenía diez años (1986). Creo que resulta un activo de esta esta revista que sus editores y periodistas lleven años viviendo la isla como turistas. Ocurre con los redactores, fotógrafos y programadores de la guía y ¿qué decir de los blogueros? Otro tanto. El otro día compartíamos mesa con ellos y asistimos a un interesante toma y daca entre el perenquén, Clara y Usoa respecto a sitios pintorescos donde comer…o no.

    Siendo un punto vital del proyecto, a veces, sin embargo, trae consigo errores ligados a prejuicios. Si atendemos a la segunda acepción de la RAE debo reconocer que dan en el clavo, por lo menos en mi caso: “opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal”.

    Prejuzgué hace unas semanas la idoneidad de incluir alojamientos en Arrecife, Gemma me hizó entrar en razón, aunque no estaba convencido al 100%. Ahora ocurrió con la playa de El Reducto. Sólo un prejuicio impedía ver la confección de un reportaje de este rincón como playa. En mayo de casualidad tuve que dar el salto a estas aguas guiado por un chinijo. Y entró la duda, “oye Sara, ¿no te parece que esta playa es recomendable?”.

    El pasado lunes 4 de agosto volvimos. Conocía mal la playa, supongo que a raíz de un mal recuerdo de su arena fangosa allá en el 86. Hoy se mantiene esa sensación inicial, sin embargo, mar adentro el baño resulta plácido y refrescante, al tiempo que, protegidos por la masa de edificios que la cobija, nos mantenemos a salvo del viento.

    A nuestro alrededor dos parejas de italianos disfrutan de la playa. Otra casualidad, me dejé el tabaco en casa, me obliga a hablar con ellos (a pedirles tabaco, vaya). Se hospedan aquí, en Arrecife (en el hotel Lancelot para más señas), y aunque se me ponen los ojos como chícharos tengo que bajar los brazos: conociendo los núcleos turísticos de Lanzarote y reconociendo que la ciudad es visitable, tú dejarías como última opción hospedarte en ella. Sin embargo, la revista no es para ti sino que está al servicio de ellos.

    El otro prejuicio roto por Gemma. ¿Hospedarte en Arrecife y desayunarte el primer baño del día en El Reducto? ¿Pasear por su marina, visitar el casco histórico y almorzar en Naia? ¿Con la ciudad bien comunicada con todos sus lugares de interés? Tú siempre la dejarías como última opción. Otros la pondrían en primer lugar.

    Entrada publicada el 4 de Agosto de 2014