Salto de cabeza en el muelle

    Cuando chinijo en Puerto del Carmen saltaba al mar desde cualquier altura. Los pequeños riscos de roca volcánica que todavía hoy siguen custodiando las playas chica y del hotel eran nuestras plataformas favoritas. Sin embargo, había que recorrer mucho trecho descalzo sobre la piedra picuda, por lo que otras alternativas más cómodas resultaban los muelles, también el muelle chico y el del hotel.

    Saltando de cabeza al mar desde el muelle del hotel Los Fariones, Puerto del Carmen, Lanzarote

    Muchos años después, la sensación de aventura persiste. Lo que tiene suspenderse en el aire con la fresquísima entrada al mar. Hoy viernes, además, con el muelle vacío echas la mirada atrás, allá cuando pibe, y se te ponen los pelos de punta con las locuras que hacíamos. Veo la rampa de roca, su escasa profundidad, y la corta explanada desde la que cogíamos carrera para tirarnos, sin mediar consecuencia alguna en formato ruptura de cabeza.

    Muchos años después no se te ocurre hacer esa locura. No obstante, habiendo dejado al Nico en la guardería, viene un pensamiento a la mente: “Esto de tirarse de cabeza sin apenas altura, cogiendo carrerilla, no lo hará Nicolás, ¿verdad?”.

    Entrada publicada el 27 de Junio de 2014