En la yurta de Finca de Arrieta

    Interior de la yurta de Eco Palm Yurt, Finca Arrieta, Lanzarote

    Desde el exterior no se adivina la coquetería de la yurta. No sólo es simpática, también acogedora y confortable. La Eco Palma Yurt es una de las 15 estancias de Finca de Arrieta. Nada más asentarnos, al mediodía (sábado, 28 de junio) con Nico sediento de piscina, nos pusimos el bañador y nos trasladamos a uno de los pulmones de la urbanización rural: su relajante zona de descanso y piscinas (una de niños y otra de adultos).

    Agradable zona común de Finca Arrieta

    Aquí pasamos buena parte del día. Entre remojones y echadas reparadoras en el variado mobiliario: hamacas, haimas…La zona de baño se conecta con un gran salón-cocina (conexión wifi incluida) donde poder leer o tomar un refresco o uno vino de Lanzarote. Como en el supermercado de la casa puedes nutrirte o hidratarte cogiendo lo correspondiente, anotándolo y metiendo las monedas en unas huchas.

    Para momentos de mayor privacidad, las propias eco yurts cuentan con mobiliario propio abierto al cielo y el sol. En la foto inferior, la nuestra, en la que destaca el cuarto de baño con ducha muy bien equipado, que permite quitarte el salitre mirando a la playa o al valle de Temisa.

    Exterior Eco Palm Yurt

    La ducha

    Finca de Arrieta es ideal para estar con niños. Aparte de la piscina, hay una inmensa bolsa de juego alejada de las villas. Un parque con aroma campestre, con una divertida colchoneta incluida. Sin embargo, el mayor encanto para los niños procede de la granja, gallinas, patos y burros, a los que podemos dar de comer mientras el chaval queda prendado con el cacareo y los rebuznos.

    Nicolás con las gallinas

    Esto en la urbanización. En el exterior, a diez minutos de camino, la playa de La Garita. Esta cala del pueblo de Arrieta cuenta con una pequeña ola que puede tomarse con seguridad, boogie o tabla de surf mediante. La casa facilita gratuitamente el material surfero.

    El alojamiento está equipado con todo lo necesario para el desayuno, almuerzo o cena. No obstante, tiene a tiro de piedra la línea de restaurantes del litoral de Arrieta. Eso hicimos nosotros. Elegimos El Marinero, un rincón con mucha clase y las sabias manos del chef Nauzet Santana al frente. Lo que comimos.

    Dio tiempo para volver a la finca, ponernos nuevamente el bañador, ir al parque, a la granja y preparar la cena. Una vez que se durmió el crío, la cena en el exterior de la yurt, con la caída del sol y la brisa marina…relax absoluto. Y ya en la yurta, en el camastro, descanso reparador hasta el día siguiente.

    Finca de Arrieta, en definitiva, supone un genuino retiro. Es como estar de acampada o en comuna, pero con todo lujo de comodidades. Su originalidad revierte en el ambiente pausado que se respira en todo momento. Los quinces alojamientos son diferentes. Seguro que más de uno se adapta a tus necesidades.

    Nota: La estancia en Finca de Arrieta tuvo lugar del sábado 28 de junio (12:00 am) al domingo 29 de junio (10:00 am). Agradezco la cortesía de Lanzarote Retreats para narrar la experiencia.

    Entrada publicada el 28 de junio de 2014