En la explanada de la Cueva de los Verdes

    La Cueva de los Verdes y el Volcán de la Corona

    Usted está a punto de sumergirse en el túnel de la Atlántida, un inmenso tubo volcánico generado como consecuencia de la explosión del vecino Volcán de la Corona. A las doce del mediodía el sol se proyecta sobre el malpaís donde brillan con especial nitidez el líquen (una florecilla finísima de delicado color verde que se posa sobre el bloque de lava) y los verodes que adornan el valle volcánico.

    La explanada de acceso a la Cueva de los Verdes

    El marco impone y atrapa al visitante que dirige sus pasos a cámara lenta, con inusitada timidez, revelando cierta intimidación por el lugar. Portan andares singulares, como con miedo de quebrar el frágil escenario. En la explanada se encuentran quienes llegan y aquellos que ya atravesaron el túnel (un tour de 50 minutos bajo la tierra).

    Entrada a la Cueva de los Verdes

    Este cruce de caminos resulta absolutamente revelador. Los que llegan mantienen un rictus serio que refleja incertidumbre, los que ya se van salen de la cueva con una sonrisa de oreja a oreja, sabedores ya de todos los tesoros que guarda el túnel de la Atlántida. Hay secretos inconfesables dentro de la Cueva de los Verdes. Sólo quienes se introducen en ella los conocerán.

    Entrada publicada el 9 de Junio de 2015