Enamorarse de El Navarro

    Enamorarse de El Navarro resulta bien sencillo.

    1) Puedes enamorarte por la austera elegancia de su comedor, el juego medido de luces o el suave jazz que se acopla en la sala.

    2) Por detalles cuidados como este aperitivo.

    Aperitivo en El Navarro, Costa Teguise, restaurantes en Lanzarote

    3) Por su cocina, obviamente. Es novedosa, sí, porque combina bien sabores sin resultar cursi. Presenta bien su trabajo, pero no en ridículas raciones sino en bandejas generosas. Degustamos un salmón ahumado con cítrico y unas siempre recomendables croquetas de cordero y curry sobre una finísima y suave base de alioli.

    Entrantes de restaurante El Navarro de Costa Teguise

    Las formidables croquetas de cordero de El Navarro de Costa Teguise

    Los platos principales. Repetimos con el lomo de bacalao sobre chutney casero de manzana y pera y probamos por primera vez un estupendo solomillo en salsa cremosa de queso azul y moras.

    Lomo de bacalao sobre chutney casero de manzana y pera

    Solomillo en salsa cremosa de queso azul y moras

    4) Te enamoras a la primera con el servicio de Iratxe. La ves y compruebas que tiene todo el restaurante metido en su cabeza. Sirve y sin embargo parece que baila claqué. Mucha clase.

    5) El precio del cubierto. Enamorado en un restaurante de un núcleo turístico compruebas que la relación calidad-precio es exquisita. Dos entrantes, dos platos principales, un postre, dos copas de vino, un zumo= 60 euros.

    Sigues enamorado a pesar de su horario, sólo abre en horario de cena, y a pesar de su éxito. Entiéndase este “a pesar de su éxito”: Decidimos y llamamos el miércoles, “por favor, mesa para dos el sábado a las 20:30”. Respuesta: “Imposible, a esa hora la sala está llena. Tendría que ser 21:30”.

    Enamórese, cuando lo decida reserve con la máxima antelación. Por aquí.

    Entrada publicada el 22 de febrero de 2015