Lluvia y nieve sobre la butaca, Usoa en el cine 6D

    Hasta ahora sólo había tenido contacto con las gafas 3D en películas que contaban historias con muchos efectos especiales y acción, pero gracias a Lanzarote3 he podido redoblar mi experiencia con el cine 6D ubicado en Marina Lanzarote.

    Como ocurre, por lo general, con todo lo novedoso e impactante el primer contacto está lleno de incertidumbre, pero también de fugacidad, porque las películas que se proyectan pasan como un rayo. Las primeras advertencias de la encargada de la sala (“No levantarse del asiento con las luces apagadas” o “Abrocharse el cinturón y agarrarse bien a la barra de seguridad”) no acaban interiorizándose hasta que uno comienza a moverse de un lado a otro en su butaca.

    Usoa en el cine 6D Lanzarote

    Y es que precisamente la experiencia 6D no sólo es visual, sino íntegramente sensitiva, es decir, el viento se nota en la cara, llueve dentro de la sala o pueden caer hasta “copos de nieve” sobre nuestras cabezas. La sorpresa es una constante al igual que el movimiento de la butaca, en ocasiones con unas sacudidas, que hacen que uno se introduzca de forma más realista en un viaje trepidante a través de la pantalla.

    Nada más llegar al cine 6D uno puede visualizar la docena de experiencias que se proponen, es decir, las 12 películas que se ofertan (este número es provisional porque irán aumentando progresivamente para que haya siempre novedades disponibles). Se trata de pildorazos experienciales de entre 12 y 6 minutos pensados para todos los públicos.

    En la primera proyección sobre “La Muralla China” comprobamos, por la estrechez de los cinturones de seguridad, que los anteriores pasajeros de esa aventura habían sido niños de unos 8 años que disfrutaron del paquete de cumpleaños que incluye merienda en el Burguer King y experiencia 6D. Niños por cierto muy valientes, o ávidos de aventuras, porque en cuanto se puso en marcha la zona de butacas y comenzó la proyección, uno rápidamente toma conciencia de que la adrenalina no va a dejar de subir.

    No se trata de contar aquí lo que se siente, porque esas sensaciones son muy subjetivas, pero en general sí puedo decir que algún grito o carcajada se suelta inconscientemente. El viaje por la Muralla es supersónico, multicolor y sorprendente. Es una mezcla entre una montaña rusa y un salto al vacío.

    Volar sin alas

    Lanzarote tiene muchos prismas con los que visualizarla, pero el que nos propone el cine 6D de Marina Lanzarote es a vista de pájaro. Desde las alturas la Isla ni defrauda, ni deja indiferente. Y hay algunas escenas como cuando sobrevuelas los volcanes de Timanfaya o te cuelas entre las grietas de la cantera que dio origen al Oasis de Lagomar que resultan muy llamativas. Desde luego que esta película es como una guía turística de 12 minutos ideal para que los propios cruceristas, que hagan escala en los Mármoles, se hagan una idea global de lugares de interés, e incluso, puedan contratar un taxi que les lleve allí donde se les ha posado el ojo y la curiosidad. Volar sin alas es otra posibilidad que nos brinda el cine 6D.

    Entrada publicada el 9 de octubre de 2015