Masdache

    Debería figurar, pero no aparece en ninguna guía turística. En Masdache, aparentemente todo es desorden. La furia de la naturaleza en su horizonte, ni más ni menos que la espalda de Timanfaya, la hace a priori intransitable. Sin embargo, la mano del hombre ha podido y sabido controlar el libre albedrío de los fenómenos naturales. Al mal tiempo, buena cara. Al negro y húmedo picón (rofe), viñas, resguardadas por un pequeño castillo de malpaís con forma de media luna.

    Masdache, Lanzarote

    El resto de ingredientes es pintura o poesía construida a base de versos sueltos: el alisio transformando la silueta de las palmeras, las casonas desperdigadas sin tino, un par de cables feos de Unelco, una mansión en ruina, una bodega, unos agricultores recogiendo papas…Un alegre desorden: Masdache.

    Entrada publicada el 23 de Abril de 2015