Paseo al norte

    La pintura del volcán de la Corona de Jorge nos lleva de excursión por el norte. Comprobamos que las lluvias de noviembre dejaron un vergel florido y el paseo por Yé, Guinate, Máguez y Haría resulta extraño aunque placentero, no recordábamos tanto verde en la isla.

    El tour norteño tuvo varias paradas, pero esta fue la mejor sin duda, en el Mirador de Yé.

    Mirador de Yé, paisajes de Lanzarote, vistas a Archipiélago Chinijo, La Graciosa

    La panorámica desde el risco de Famara roza la perfección. El momento se vive en las inmensas bolsas de malpaís volcánico y el líquen que brota de la roca, el temeroso silbido del viento y los aullidos de los perros del vecino pueblo de Yé.

    La Graciosa y Montaña Amarilla vistas desde el Mirador de Yé, Lanzarote

    Tenemos margen para ver en detalle las aristas de Montaña Amarilla y el puerto de Caleta del Sebo junto al entramado urbano de la capital graciosera, que parece irreal y solitaria.

    Senderista a punto de iniciar el Camino de Los Gracioseros

    Este mirador conformaba un canal de comunicación entre los habitantes de La Graciosa y Lanzarote. Hoy el llamado Camino de Los Gracioseros es vereda de ocio. En la imagen un senderista a punto de iniciar el camino que atraviesa el acantilado de Famara. Desde este envidiable balcón al mar se aprecia la embriagante silueta de la playa bajo el Risco, destino previsible del senderista.

    De vuelta al coche tropezamos con esta casita, perdida en la nada, solitaria y misteriosa…¿cómo sería una noche en el fin del mundo? Debe ser algo parecido a hospedarse aquí.

    Casita

    Entrada publicada el 4 de Enero de 2015