Tuneras

    Tuneras de Guatiza

    200 hectáreas, miles de tuneras que acotan y embellecen los pueblos de Guatiza y Mala. Un marco agrícola que en su día resultó una industria próspera, mediante el cultivo de la cochinilla, y que hoy, aunque en declive, se mantiene intacto.

    Jardín de Cactus

    El Jardín de Cactus de Manrique pone en valor el pasado, cuando Lanzarote exportaba la cochinilla de la que se obtendría carmín. Hoy es testimonial, aunque los escasos vestigios de esta actividad tienen su gracia.

    Producción de cochinilla

    Este pequeño espacio destinado al cultivo ha incluido en su réplica la palmera solitaria y alta, que concedía reposo y sombra al agricultor o al ganadero.

    Área de reposo del cultivador de cochinilla

    La imposibilidad de competir con la cochinilla sudamericana ha dejado este valle de tuneras descuidado. Se conserva, pero a ratos, a modo de agricultura de fin de semana. Sigue dando tunos (higos picones), pero los tabobos y aulagas crecen en su entorno.

    Vista del valle de tuneras desde el cementerio de Guatiza

    Aún así, la vista del páramo con su hilera infinita de verde merece la pena. Los caminos hacia el interior de Guatiza le permiten estar a pie de tunera, y en la loma superior donde se localiza el cementerio se aprecia el valle en toda su dimensión.

    Entrada publicada el 15 de abril de 2015