1 de enero de 2016: ¿De Madrid al cielo?

    ¿De Madrid al cielo? Qué va, de Famara al cielo. Como cada año, la arrancadilla de 2015 aquí, a la playa de Famara en este primer día del año.

    Playa de Famara 1 enero de 2016

    Hoy retrasamos un poco nuestra llegada. En lugar de las 8:30 preferimos aparcar dos horas después, 10:30 am. Mucho mejor opción, porque el sol se ha levantado, pica e invita al baño. Ya en la orilla el cuadro es sencillamente fantástico: la inmensidad de la playa, el risco, la calima sobre La Graciosa, el cielo azul, los caminantes, los surfistas, el aroma a salitre, las gaviotas bailando un valls…es como el Himno de la Alegría en versión rock sinfónico.

    Chinijo al agua

    El chinijo enfila el horizonte para meterse en el agua. No va a parar de correr delante de la espuma del rompiente de olas. Cuidado con la corriente, siempre traicionera en Famara por muy quieto que esté el día (como hoy). ¿Para qué fastidiar un día perfecto aventurándose mar adentro? Dejen las profundidades a los expertos, a quienes se suben a la tabla y cogen olas.

    Corriendo

    La diversión camufla una intensa sesión de acondicionamiento físico. Mientras la risa le aguante continuaremos con las series, pisoteando el mar parriba y pabajo. Una media hora después las carreras cambian de escenario, ahora toca 50 metros lisos jable adentro con pistoletazo de salida de la madre. He aquí otra vertiente de Famara, que es más que una playa. Compone un centro polideportivo de primer orden.

    Para empezar el año, no ha estado nada mal. Próspero 2016 para todos. Este va a ser un ejercicio divertido.

    Entrada publicada el 1 de enero de 2016