Crónica de un plan perfecto

    Papagayo: 13 julio de 2016

    “Vaya, 400 personas han programado el mismo plan“. Es el primer pensamiento que te viene al cerebelo cuando, tras dejar el coche aparcado, te asomas a la loma confiando que haya tres gatos y compruebas que a estos le acompañan 397 bañitas más a las 11:00 am.

    Los antiguos te dirán, “hubo un tiempo en que estaban los tres gatos”. Sin embargo, hoy, con 397 más en la cala, hay que decir que todo es mejor. No hay color, se pongan como se pongan los melancólicos, este escenario de gopros y móviles al pie de la orilla, la escandalera de chinijolandia y el azul turquesa del mar hacen de este desierto que es Papagayo el territorio donde se cruzan todos los caminos.

    En mar de Papagayo

    Papagayo es un oasis, de aureola divina…¿cómo un páramo seco puede resultar tan paradisíaco? Entre otros activos debemos resaltar su ubicación, a resguardo del viento, que cuando sopla en Lanzarote es insoportable. Hoy (13 de julio de 2016) tenemos alerta por vientos de 85 por hora. En la orilla de Papagayo el alisio se ha reducido a una ligerísima brisa. El contraste es tan brutal que hora y media después de decirte “qué a gustito estoy sin el dichoso viento”, te descubres diciéndote “hombre, un poco de viento no estaría mal”.

    Mejor en la orilla

    Así, la sensación térmica es de 30-35º, te obliga (¡qué sufrimiento!) a tomar continuos baños en el mar que tienes a tres metros y que está sencillamente sublime de la muerte.

    13:30, time for lunch

    Para ejecutar el plan perfecto sin necesidad de coger el coche, debes elegir el tramo de calas conocido como playas de Papagayo, entre playa Mujeres y la Caleta del Congrio. Es la localización donde aparece la única superficie construida en todo el paraje natural, que tenemos a 5 minutos, lo que lleva subir de la playa a este punto. Se trata de dos restaurantes-beach bar. En función del horario ejercerá de sitio para comer…o para echar el cocktail al atardecer.

    ¿Qué decir de estos quioscos? Pues que compiten con el restaurante de Timanfaya como los de mejor panorámica de Lanzarote. Dime cómo te sentirías aquí.

    Casa El Barba, Papagayo

    Pescadito, paella y platos combinados componen una carta sencilla sin grandes aspiraciones. Les basta con hacer una buena paella de marisco y en efecto estaba de muerte (12 euros/persona). Se entiende que cobren la caña a 2,50 euros. Ciertamente…estamos en la gloria.

    Paella en Casa El Barba

    Hemos alargado el almuerzo para deleitarnos con las increíbles vistas y apurar el refresco bajo la sombrilla veraniega. Toca ahora la segunda tanda de chapuzones.

    Caminito al atardecer

    Las primeras horas, de 15:00 a 16:30 aprox., las pasamos entre la sombra y el mar porque aprieta con fuerza el calor. Justo después, alrededor de las 17:00, el sol empieza a perder fuerza y sentimos alivio. Son las horas más agradecidas, en las que los chinijos corren con fuelle desafiando a la pequeña ola que rompe la orilla de la playa y también rompe la carcajada nerviosa del personal.

    Atardecer de chapuzones

    No nos quedan fuerzas para seguir hasta el atardecer. Mientras levantamos el campamento comprobamos que sigue llegando gente. Sin duda, aprovecharán el mejor momento del día, cuando las pulseras que ataban las muñecas de muchos bañistas les obliguen a volver al hotel. ¿Conclusión? La próxima vez el plan empezará con el almuerzo a las 14:00, llegaremos a la playa a las 15:30-16:00 y de ahí al atardecer.

    Atardecer Papagayo

    * Fotografía de Dolmancé.

    La próxima vez queremos hacer coincidir el último baño con este momento, que viendo la foto de Dolmancé debe rozar el clímax.

    Entrada publicada el 13 de Julio de 2016