Ese azulito pletórico

    Un día como hoy, con ese azulito pletórico inundándolo todo y la ciudad con marea vacía. Te permite bajar a pie de litoral, a la mejor marina de Canarias, asegura la comunidad científica del archipiélago.

    Desde la orilla del Islote del Francés, el mar y el conjunto arquitectónico de la ciudad, con el Puente de las Bolas y el Castillo de San Gabriel, componen una postal de ensueño.

    Desde la orilla del Islote del Francés

    Uno de los ojos del puente lateral está completamente liberado del mar y camino en pos del Charco.

    Debajo del Puente...el Charco

    Avanzo por la avenida marítima y la pregunta es obvia, ¿cómo este horizonte no está regado de barcos a tope de excursionistas? En esta ciudad hay un trenecito…pero no hay barcos turísticos que recorran su marina, ni piraguas de alquiler, ni nada relacionado con el mar.

    El Puente de las Bolas y el Castillo de San Gabriel

    Tengo dos entrevistas durante la mañana de esas de intendencia (facturas, propuestas de publicidad…), pero yo lo que realmente quería era tirarme desde aquí al mar y narrarlo. Otro día será.

    Desde el Puente de las Bolas

    Además de trenecitos, hay bicis: ¡bravo!

    Desde el parque Ramírez Cerdá

    El azulito me derrite la retina cuando alcanzo el muelle de la Pescadería. Divina imagen con la simpáticas barquitas reposando.

    La marina de Arrecife

    Al final del Ramírez Cerdá, el quiosco del dominó. Y la partida.

    La partida de dominó.

    Otro punto de interés en dirección al Reducto es el Gran Hotel. Edificio histórico de la ciudad cuya 17ª planta cuenta con una cafetería (en breve será un gastro bar) de inigualables vistas.

    El Reducto desde la 17ª Planta del Gran Hotel

    En el jable del Reducto una treintena de bañistas disfrutando del día.

    El paseo por Arrecife tuvo lugar entre las 10:20 y las 12:15 de este mediodía.

    Entrada publicada el 27 de abril de 2016