Llévame al Río

    Take me to the river

    * Take me to the river, by Dolmancé.

    El autor, Dolmancé, la tituló “Take me to the river”. Me apostaría los tres euros que tengo en el bolsillo a que seguro que la tarareaba (Take me to the river) mientras apreciaba el momento en su Mac.

    El highlight lo merecía porque capturó al Río, ese brazo de mar que separa a Lanzarote de La Graciosa, como si fuera una escala musical en formato de tonalidades azules. Y al Risco de Famara luciendo “melena” verde bien peinada. Y dentro de la inmensidad destaca la sutil y finísima lámina de jable blanquecino y tostado de la playa bajo el risco. Y a su lado, el salinar más antiguo de Canarias, las salinas del Río o de Gusa de las que se recogía sal desde el siglo XV.

    Sin embargo, dentro de este cuadro hipnótico, a casi dos millas náuticas logra apreciarse una montaña negra con una costra amarillenta en su franja media. Ocupa el peñón occidental de La Graciosa y los diques naturales parecen esconder un grandioso tesoro. Para llegar tendrá que cruzar el Río, en barco…o a nado.

    Un chaval buscando un tesoro...o una fanta naranja cuando tome tierra

    * Joven nadando en aguas cristalinas, por Ramón Pérez Niz.

    Es posible que durante el camino le entren dudas, ¿vale la pena coger un barco de Órzola a La Graciosa para después caminar una hora en busca de Montaña Amarilla?

    Como una imagen vale más que mil palabras, he aquí la respuesta, que no está flotando en el viento sino sobre el Río.

    La respuesta está flotando en el Río

    * Montaña Amarilla, por Ramón Pérez Niz.

    Para ver La Graciosa…

    – Puede hacerlo desde el Mirador del Río, el Mirador de Guinate o, entre otras opciones, el Mirador del Risco de Famara.

    Para ir a La Graciosa

    – Al menos una vez en la vida hay que sentir el Archipiélago Chinijo, islas localizadas a unas dos millas al norte de Lanzarote. Tendrá que ir en barco: Líneas Romero y Biosfera Express son las opciones para conocer el paraíso.

    Entrada publicada el 3 de febrero de 2016