Último rayo de sol

    Las maletas, la botella de agua, ella descalza, él preparado pero abierto al sol, al mar, a Lobos, Fuerteventura y al infinito.

    Ella se lo volvió a repetir con un susurro claro, directo. Estuvimos allí el pasado domingo al mediodía, detrás del banco, y traducimos ahora lo que ella le dijo a él: “Mira que te lo repetí. Era un error estar 7 noches. En julio volvemos y estaremos 10 días. Yo sacaré los billetes”.

    Él, con el rostro captando el penúltimo rayo ultravioleta para que se note claramente a su vuelta a Cardiff que ha estado en un destino con sol, asintió como lo hacen los corderitos, asumiendo la culpa de volverse este domingo cuando podían coger el vuelo el próximo jueves.

    Tras el sí a las 10 noches de julio, ella adoptó la postura que corresponde, momentos previos a partir: dedos abrazados, manos apoyándose en el occipital, mentón elevado…ahora sí, el sol de las 12 del mediodía pegando en el rostro y dejando color gambita de La Santa.

    Último rayo de sol

    Nota: Las fotografías son de Ramón Pérez Niz.

    Entrada publicada el 12 de Abril de 2016