Un chute de calma contemplando Montaña Colorada

Montaña Colorada, Ramón Pérez Niz fotografía

    Montaña Colorada, Ramón Pérez Niz fotografía

    * Montaña Colorada, fotografía de Ramón Pérez Niz.

    La montaña tiene ese puntito rico, ya saben, entre místico y sugerente, que te atrae y atrapa como si se tratara de un polo magnético. Es Montaña Colorada, el último volcán, que se localiza en el horizonte del pueblo de Masdache mirando hacia el oeste, a Tinajo.

    Por la carretera de Masdache a la Geria, a la altura de la iglesia del primer pueblo, se identifica un pequeño camino asfaltado, pero con multitud de baches. Tómelo, avance unos 200-300 metros, aparque en el picón aledaño a la vía y camine malpaís adentro.

    En el valle de malpaís

    Transitar por la masa inmensa de lava volcánica suena a chof-chof. Y el sonido da cosa y vas andando con sumo cuidado, como si un paso demasiado fuerte fuera a despertar a alguien del sueño o, lo que es peor, como si una pisada autoritaria hundiese el suelo y te mandase a saber dónde.

    Hay grietas donde florecen los tabobos, las aulagas y una riada de verodes, que los miras y no terminas de creer que puedan crecer en este suelo quebrado por el fuego.

    Te sientas y disfrutas de la salvaje quietud instalada en el lugar. Es un chute de calma que entra en vena y transforma la prisa en paciencia, la impetuosidad en serenidad y la wifi…en no conectado.

    Momento narciso en Montaña Colorada

    Más sobre Montaña Colorada:

    El último volcán, por Ramón Pérez Niz.

    Espectacular fotografía desde la cima, por Ramón Pérez Niz.

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