Caminante, hay camino (I): arrecife-muelle chico

    Parque Temático de Arrecife…siempre hay un camino al sur.

    Dejamos el coche en la explanada del Cabildo de Lanzarote, a la altura de lo que llaman «Recinto Ferial». Por delante unos 12+1 kms en dirección sur buscando el Muelle Chico de La Tiñosa. Una semana atrás llegamos a Los Pocillos y el mismo día acordamos ir un poco más allá.

    La Concha, Playa Honda. Fotografía de Ramón Pérez Niz.

    Salvo una pequeña franja a la altura del Hotel San Antonio de Puerto del Carmen, la travesía transcurre por un amplísimo bulevar aledaño a playas y calas diversas. Y en él, en el bulevar, hay horas puntas y en ellas andamos inmersos.

    Lo más parecido a sentirse como en la boca del Metro es caminar, o patinar, o rodar en bici, por este litoral extraordinario a estas horas. A full. La revolución y el turismo complementario estaban aquí, anchuras y carriles pàra hacer millas. Guiris y autóctonos entremezclados, conjurados, «millas, millas…salud!».

    A la altura de Guacimeta se abre la opción de descalzarse y apurar la orilla. Sin embargo, preferimos seguir por la avenida…Aquí coincidimos con otras formas de ocupar el tiempo libre un sábado de invierno.

    «Caminen ustedes…que a mí me da la risa».

    Daban ganas de echarse, pero teníamos el plan bien trazado. Caminantes, ciclistas, aviones que buscan consuelo en estos 20º eternos.

    Estamos en Guacimeta. La valla verde que ven a su derecha es el límite de la pista aeroportuaria, Aeropuerto César Manrique, que ofrece un espectáculo gratuito cada día a base de despegues y aterrizajes de todas las formas y de todos los colores, desde un Binter a un 787.

    Los guiris ocupando su localidad esperando por los aviones.

    Guacimeta sin viento resulta una gozada, y otra vez le digo a ella, «vamos por la orilla», «no, tengo frío», responde cabezuda.

    Allá al norte emerge el Arrecife Gran Hotel, cada vez más pequeñito, punto de salida de esta ruta por el bulevar de los sueños rotos sin tequila. «Dame un segundo que afoto», «vale, yo te afoto como afotas».

    «Afotando».
    Sara sacando foto al «afotador».

    La vidilla deportiva toma visos serios y cuando entramos en «turislandia» (Puerto del Carmen), por la zona de Matagorda cuyo paseo está en obras, el tráfico adquiere dimensiones considerables.

    «Turislandia»

    Seguimos gozando del aroma a salitre desde el bulevar, sin embargo, yo preferiría descalzarme en plan «Paleo» y sentir la humedad del jable en la orilla. Aquí se nota quién manda en casa, «¿Vamos?», «No», «Vale».

    Frío apreciable.

    Ellos no lo dudan. Y bien está. En Londres está el cielo despejado también, pero están a 3-8º. Compárese con el parte lanzaroteño (15-20º).

    Llegamos a Los Pocillos, nuestra meta de la semana pasada, y la cosa va bien. Ayuda la Plaza de las Naciones, anchura y sabrosura con vistas a la playa…

    Los Pocillos, Puerto del Carmen.

    Al final de la playa tenemos unas postas de acondicionamiento físico que concentran la atención del turisteo. Tantas vueltas con el turismo de calidad para tropezar de cabeza con la realidad, dales movimiento y les abrirás el apetito para que gasten.

    El paseo tiene un breve «coitus interruptus» en el Hotel San Antonio. Oye, podrías seguir por la playa, pero de seguir por el litoral…apenas serán unos 200 metros de acera estrecha pegada al asfalto para ahora sí, embarcarse en el tramo final del pateo entre La Peñita y el Muelle Chico.

    Ajaches a la vista.

    Aquí huele a crema solar. «Lo que se dice frío…ellos no deben tener». «No tienen ni idea». Ja. El caso es que la imagen no engaña. ¿Que por qué es temporada alta en Lanzarote en enero? Mírese la foto, hoy 18 de enero de 2020.

    Seguimos caminando con la intención de inaugurar (por nuestra parte al menos) de ese paseíto entre el Hotel Fariones y el Muelle Chico, pero el acceso sigue vallado. En cuestión de meses será posible toda la caminata desde Arrecife al Varadero por el litoral, esto es turismo de calidad…el resto (golf, puertos deportivos…) boberías.

    Pila de la Barrilla. «Afota ahí».

    Pila de la Barrilla.

    «Yo quiero saltar de cabeza en el muelle», «Tú estás mal, ¿no? Hace un frió que pela».

    ¡Qué frío había!

    Quién dijo miedo.
    Allá cuando chinijos.

    «¿Una caña?». «Vamos justos. Mejor en Coppelia«.

    Por si van con tiempo. Después del baño, unas cañas y unos calamares hubieran venido de perlas en el Bar del Muelle. Fueron 13,23 kms de caminata en 2 horas y 20 minutos.

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