30 años atrás en el primer día de verano

    ¿Qué mejor manera de empezar las vacaciones retrocediendo 30 años en el tiempo (y quien dice 30 puede decir 35) e instalarse en la playa a la que uno iba de chinijo?

    Playa Chica, Puerto del Carmen

    Todo está igual: los riscos desde los que nos tirábamos, el mar claro, los fondos marinos apetitosos llenos de vida que tenemos a tiro de piedra (gafas y tubo mediante)…faltan tus padres, aunque tú les has cogido el testigo. Por seguir todo exquisitamente igual, tus advertencias a tus hijos son las mismas: “cuidado que te resbalas”, “ponte la gorra”, “más allá no puedes ir”, “mójate poco a poco”, “ven a beber agua”…

    La orilla

    El campo de juego es el baño y la búsqueda de cabosos en las rocas aleñadas a la playa de La Barrilla, a la que sin embargo ya todo el mundo denomina playa Chica.

    El break lo hicimos en el restaurante La Playa, pegadito al muelle chico, al que sinceramente no recuerdo la última vez que estuve por allí. Lo más impresionante es que sigue el mismo servicio. A mí me resultó bastante sencillo reconocerles, la de veces que les daba la lata de chinijo intentando gorronearles un vaso de agua con gas.

    El bar del muelle chico

    Ellos tardaron un poco más, pero al final la pregunta cayó. “Oye, ¿tú eres el hijo de Ramón, verdad?”.

    La sensación es que tampoco pasa el tiempo por este restaurante, la única diferencia que aprecié fue el suelo, nuevo y mejor, por lo demás sigue resaltando por su extraordinaria ubicación y la asombrosa rapidez sirviendo los platos.

    La posibilidad de pedir, salir al muelle y lanzarte…

    El muelle chico

    …ponerte las cholas, echarte la toalla sobre la espalda, volver a tu mesa y que las sardinas ya estén servidas, dice mucho de la experiencia del lugar.

    Después del café vuelves a la playa y repites exactamente lo mismo. La crema, las normas, uno, dos y tres chapuzones, la búsqueda de cabosos, cangrejos y estrellas de mar. Ya lo cantó Julio Iglesias, “la vida sigue igual”, como la playa Chica, igual de sugerente, repleta de vida.

    Fred Astaire en el Salinas

      Heaven, I´m in heaven

      Hoy de paseo y conversaciones variadas por Costa Teguise, la última tuvo lugar en el Salinas. Es pisar el área de piscinas y venirse Fred Astaire a la cabeza cantando aquella canción brutal Cheek to Cheek:

      Heaven, I’m in heaven
      And my heart beats so that I can hardly speak
      And I seem to find the happiness I seek
      When we’re out together, dancing cheek to cheek

      No están Astaire ni Rogers, sin embargo hay un clarinetista en los jardines marcándose un solo sobre una base de reggae de Bob Marley. En efecto, los huéspedes están “heaven, i´m in heaven…”.

      Para cuando quieran variar el baño y lanzarse al Atlántico, sólo tendrán que bajar unas escaleritas blancas y adentrarse en la calita de Los Charcos.

      Los Charcos

      Entremedias o para el té o el gin tonic de las cinco, Astaire tiene la última estrofa en el Beach Bar.

      Beach Bar del Salinas

      Y así, a lo bobo, en lugar de dormir esta noche en una cama lo harán en el heaven.

      Un descenso vertiginoso

        1) A sus puestos. Concentración.

        2) En la centrifugadora. Primeros grititos. Doy vuelta sobre mí y pierdo la orientación.

        3) A toda pastilla. La sensación en el tobogán es que voy a velocidad supersónica ascendiendo a la Luna.

        El selfie con la boca torcida en plan John Rambo da cuenta de ello.

        4) La piscina. Con la inercia que llevas, ya en el tramo final, recobras la dirección para entrar de manera abrupta en la piscina, como si te hubieran lanzado al aire por las solapas.

        El descenso vertiginoso sin flotador gigante dura 11 segundos.

        Esta es una de las mil y una aventuras del corral del agua, una opción con niños para incluir en la agenda veraniega.

        En la cuevita

          Atravesamos sigilosamente el hotel, los jardines son impresionantes pero la terraza con vistas a la cuevita donde todavía (10:00 am) algunos huéspedes apuran el desayuno es sencillamente superior. Otros ocupan sus hamacas en la piscina o en el muellito. No extraña pues que se queden en el hotel.

          La cuevita está así de desierta y en calma, por lo que los niños se desmelenan, sueltan los brazos, las piernas, comen arena, se pelean entre ellos, hacen las paces, construyen granjas de animales en el jable, luego una piscinita cavando un hoyo profundo y van a por agua y la vuelcan y vuelven a por más.

          Es la absoluta libertad, una sensación tan bella de ver como de gozar. Tiene un añadido para los padres. 3 horas así, de desparrame y locura total, terminará en una larga siesta tras quitarles el salitre y darles el almuerzo en la playa.

          ¿Cómo no íbamos a amar a la cuevita?

          En el Jablillo: todos menos tú

            Playa del Jablillo, Costa Teguise, hoy 8 junio de 2016

            Hoy, 8 de junio, 12 del mediodía, 26-27º aproximadamente, pero con sensación de 35 porque no corre ni una brisita redentora. Es normal, pues, ese cuadro que aprecian ustedes en la fotografía y que recuerda al “Todos menos tú” de Sabina o a dónde está Wally.

            Hay de todo: una buscadora de cabosos, la adolescente de la camisa amarilla desafiando a su madre porque no quiere ponerse crema, la señora de la orilla (al ladito de la adolescente) ejerciendo de vigilante de la playa, los niños de la balsa buscando a Willy el Tuerto, desde aquí creo que es Nico (lanchita amarilla en el centro del visor) recién terminada una sesión de Sea Trek…estaban todos menos tú.

            Tiempo queda por delante. La marea llena es hoy a las 16:55. Corre, corre. Playa del Jablillo, Costa Teguise. El mapa.

            Danza en Jameos del Agua

              Auditorio Jameos del Agua, Lanzarote

              El escenario a oscuras. Unos pasos empiezan a marcar el ritmo. Primero despacio, luego es casi una carrera. Un círculo de pies que avanza sin llegar a ningún sitio.

              Danza en Jameos

              Sabes que no se va a tratar de una danza ordenada y racional. Se trata de expresarse y hacer sentir emociones primordiales. Arquetipos humanos. Abrazar la sombra interior que decía Jung. El caos provocado por el movimiento. Por ese mezclarse de cuerpos perfectos, esculpidos a base de disciplina. Expresividad a base de gestos en esta suma de la fusión del arte y la cueva.

              La danza contemporánea no es para todo el mundo. No es para los obsesionados con el orden. Si hay lógica no es aparente, sino interna. Se busca apelar a las sensaciones más básicas. El malestar no está exento tampoco.

              Y sin embargo, cuando acaba este teatro de las sombras, sabes que has formado parte de algo atávico que dormía en ti, en la profundidad de tu cueva interior. Esa parte de ti, que no dejas suelta, en caída libre.

              Nota: Free Fall tuvo lugar en el auditorio de los Jameos del Agua el pasado sábado 21 de mayo, donde acudieron Ornelia Cabrera (texto) y Bárbara Müller (fotografía) para vivir y narrar la experiencia.

              Face-cook en Lilium, por Usoa Ibarra

                Nota: Usoa Ibarra participó ayer jueves 19 de mayo en el evento gastronómico 7 Islas, 7 Uvas. La periodista está digiriendo la experiencia, que volcará próximamente en una crónica. Mientras tanto pueden disfrutar de la narración que hizo vía Facebook desde Lilium.

                Logo evento

                Esta noche el restaurante Lilium de Marina Lanzarote ha invitado a Lanzarote3.com y a Give me 5 a probar su maridaje entre islas. Vinos canarios ensamblados a sabores autóctonos. Un homenaje culinario al Día de Canarias a través de ingredientes locales de los que enorgullecerse.

                Abriendo apetito

                Abriendo apetito en el Restaurante Lilium. Su chef, Orlando Ortega está echando leña a su locomotora de ideas. Son las 21.15 y los fogones ya están incandescentes.

                Dale la vuelta

                Dale la vuelta y engaña al ojo….qué es? El chef Orlando Ortega del restaurantere Lilium nos ha propuesto un acertijo con este chorizo marino. Lo acompaña un vino rosado de uva “negramoll” de bodega “Viñarda La Palma”, sorprendentemente con poca fama, pero que equilibra con dulzor el divertido picor final del trampantojo.

                Puede un grano de millo llevar guantes de boxeo? El caldo millo y pichón del restaurante Lilium te golpea de lleno en la nariz. El sabor ahumado del vino “Tajanaste” blanco de la Orotava es el colchón perfecto sobre el que caer K.O después de un buen gancho de tradición canaria.

                Lascas de cherne

                Una caracola marina! Lascas de cherne con crema tradicional de papas y cilantro…Te lleva a surfear en un tubo perfecto.

                Puede la geometría explotar en boca como una burbuja? @restaurantelilium ha convertido en ruptura de esquemas la unión de la papaya, el queso y las huevas. Matemáticos, en cocina 2 y 2 son 8!!!

                Cordero

                No todos los corderos balan. Los hay que hablan de reencuentros navideños, de la ilusión de las 12 campanadas, de flores que alimentan los ojos, como un Lilium.

                Coco y maracuyá

                n error descomunal es no dejar hueco para el postre, porque si no te dosificas puedes perderte un gran descubrimiento. La cuchara se posa sobre este “Coco y maracuyá” con ingravidez, como un pie sobre la Luna. El malvasia dulce “Paisaje de las Islas” te lanza como un cohete a la órbita de la felicidad.

                1.888 posibles conversaciones

                  Ironman Lanzarot, fotografía Ramón Pérez Niz

                  ¡Vamos! Ya no hay marcha atrás. Han sido horas de sacrificio entrenando, robándole tiempo al sueño, a tu mujer y a tus hijos. Son 3.800 metros a nado, 180 kilómetros en bici y una maratón corriendo para rematar.

                  Dolor

                  Voy a sufrir. Maldeciré mi ocurrencia un millón de veces. Dolor, mucho dolor, pero superaré cada duda con una zancada (brazada o pedalada) más.

                  Ciclismo

                  Desde luego, ¿a quién se le ocurrió meter el ciclismo en el Ironman Lanzarote? Con este viento en contra ríete de los abanicos del Tour. Alisio asesino.

                  Y sin embargo tendrá recompensa mi esfuerzo. Esta será una de la parte de la travesía ciclista.

                  Caldera del Corazoncillo

                  Este paisaje imposible no me va a despistar. Vatios y frecuencia cardíaca bajo control. Concentración para evitar el ácido láctico. Largo y tortuoso será el camino. Comeré y beberé con frecuencia.

                  Avituallamiento

                  Paso a paso, como el caminante de Machado, al final te verás en la recta final de la avenida de Las Playas de Puerto del Carmen, afrontando los últimos metros de un infierno. Tu rostro y ojos, demudado y perdidos hasta hace bien poco, se encienden de repente: un chorro de adrenalina recorre tu cuerpo y explota en la intensidad de la mirada, en una sonrisa plena y en la ligereza con que, ahora, se mueven tus brazos y tus piernas festejando la entrada en meta.

                  Ironmans y Ironwomens de Lanzarote, 1.888 soplos de aliento les dirigimos desde nuestra revista. Que la fuerza y el magnetismo de esta isla les acompañe.

                  Nota: Las fotografías de este post son de Ramón Pérez Niz.