Entre parras y caserones

El aroma frutal de la vid impregna el espacio natural de La Geria. Los viñedos, protegidos por el rugoso malpaís volcánico, aportan ese colorido que contrasta con el intenso negro de las cenizas de lava.

Mil razones

Está el cráter por supuesto y su cúspide resquebrajada, con un juego de tonalidades ocres, rojizas y negras que inundan la retina. Los manchones verdes de las vinagreras, por muy invasoras que sean, redondean la estética del lugar. Está el silencio, escalofriante, sólo roto por … Seguir leyendoMil razones