Un templo medicinal

    Cueva de doña Juana

    No sólo se están bañando, se curan. O eso parece por la cadencia con la que entran al mar, como a cámara lenta. En lugar de una playa se asemeja más a un templo medicinal, en el que cada aleteo, brazos adentro y piernas en sutil flexo-extensión, oxigena y rejuvenece.

    La cuevita y Los Ajaches

    Es también un reducto intergeneracional que expresa mil formas diferentes de vivir la playa. Están los que se rejuvenecen, sin embargo también convive el padre y el hijo con el peloteo de palas, el buceo a la búsqueda de los preciosos fondos marinos, el paseo relajante por la orilla y entre otras muchas el pescador en el risco.

    La playa

    No hay normas ni se precisan. casino-pinup.pe Todo fluye con una lógica aplastante, tan nítida como el brillante horizonte de ese dueto espectacular que es Isla de Lobos y Fuerteventura. Es la cueva de doña Juana, en Puerto del Carmen, algo así como un templo medicinal gratuito.